Rescátese el aserto de entre las aguas del Giribaile. El Pasacalles, la tertulia de Úbeda, por Úbeda y para la humanidad, este martes, 17 de marzo, San Patricio, repara y pone el dedo en llaga de un viejo lamento. Casi 28 años atrás, cuando empezó a llenarse el nuevo embalse del Giribaile, historiadores señeros de la zona, como el inolvidable Vicente Miguel Ruiz Fuentes, uno de los nuestros, uno de los más veteranos tertulianos de este Pasacalles, u otro gran historiador de esta tierra, el que fuera cronista oficial de Torreperogil y Sabiote, Ginés de la Jara Torres Navarrete.
El Puente de Ariza, tras el tren de borrascas, la sed saciada de los pantanos y los campos, prácticamente sumergido, reaparece como titular informativo recurrente en los medios de comunicación nacionales. Un bien declarado de Interés Cultural, BIC, con la categoría de Monumento, en junio de 2024, que sigue donde lo trazara Andrés de Vandelvira por encargo de Diego de los Cobos, construido entre 1563 y 1575, como paso sobre el río Guadalimar, entre Úbeda y la Meseta, entre Úbeda y Arquillos.
Antes de que empezara el llenado del embalse, en 1997, el Ministerio de Medio Ambiente pergeñó un proyecto de traslado valorado, entonces, en unos 800 millones de las antiguas pesetas, en torno a 5 millones de euros. Una idea que engulló en el olvido el ciclo de la sequía hasta que los temporales prolongados de precipitaciones ejercían el efecto contrario: la preocupación de unos cuantos, la publicación en medios nacionales e incluso su aparición en la Lista Roja de Bienes en Peligro de Hispania Nostra.
El Puente de Ariza, un Bien de Interés Cultural, un BIC, que ya, cuando fue declarado, advertían sus responsables, Confederación Hidrográfica y Ministerio, que podía garantizarse su conservación sin necesidad de trasladarlo, por más que aguarde todavía, al día de la fecha, la implementación de esas medidas de protección que le otorga la ley.
Puente con 5 bóvedas de cañón, superando la central los 31 metros de luz, fábrica de sillería en piedra arenisca, embocadura de doble rosca, originalmente de perfil alomado, pretiles de obra y taja-mares semicirculares aguas abajo, y triangulares aguas arriba. La reparación acometida en 1868 reconstruyó los taja-mares de forma poco adecuada, rectificando la rasante, rebajando el lomo de asno, imprimiéndole un cierto aspecto heterogéneo.
Duélete del Puente de Ariza, que también se hundirá. ¿Dejaremos que se hunda? ¿No cabe remedio racional? Para ofrecer opiniones al respecto hemos citado hoy a 6 amantes del patrimonio heredado: los historiadores Marcelino Sánchez y Pablo Jesús Lorite, el arquitecto José Carlos Rodríguez, el restaurador de arte Manuel Martos y dos amigos confesos, dos activistas, de la cultura local como José Aparicio y José María García.
El Pasacalles de Radio Úbeda y Diez TV, hoy, sumergidos con el Puente de Ariza… Pasen y vean… Comenzamos…